Juan 21
La pesca de los 153 y «¿me amas?»
La aparición junto al mar de Tiberias; la red con 153 grandes peces que no se rompe; el desayuno en la orilla; el triple encargo a Pedro: «apacienta mis ovejas».
Estudiar este capítulo en el lector →
El original palabra por palabra, el mapa, las fichas y el diccionario.
1Después se manifestó Jesús otra vez a sus discípulos en el mar de Tiberias; y se manifestó de esta manera.
2Estaban juntos Simón Pedro, y Tomás, llamado el Dídimo, y Natanael, el que era de Caná de Galilea, y los hijos de Zebedeo, y otros dos de sus discípulos.
3Les dijo Simón Pedro: A pescar voy. Le dijeron: Vamos nosotros también contigo. Salieron enseguida, y subieron en una barca; y aquella noche no cogieron nada.
4Y venida la mañana, Jesús se puso a la ribera; mas los discípulos no sabían que era Jesús.
5Les dijo Jesús: Hijitos, ¿tenéis algo de comer? Le respondieron: No.
6Y él les dijo: Echad la red a la parte derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no podían sacarla, por la multitud de los peces.
7Entonces aquel discípulo, al cual amaba Jesús, dijo a Pedro: El Señor es. Y Simón Pedro, cuando oyó que era el Señor, se ciñó la ropa, porque estaba desnudo, y se echó al mar.
8Y los otros discípulos vinieron con la barquilla (porque no estaban lejos de tierra sino como doscientos codos), arrastrando la red de peces.
9Y cuando descendieron a tierra, vieron un fuego de brasas puesto, y un pez encima de ellas, y pan.
10Les dijo Jesús: Traed de los peces que cogisteis ahora.
11Subió Simón Pedro, y sacó la red a tierra, llena de grandes peces, ciento cincuenta y tres; y siendo tantos, la red no se rompió.
12Les dijo Jesús: Venid, almorzad. Y ninguno de los discípulos osaba preguntarle: ¿Tú, quién eres? Sabiendo que era el Señor.
13Viene pues Jesús, y toma el pan, y les da; y asimismo del pez.
14Esta era ya la tercera vez que Jesús se manifestó a sus discípulos, habiendo sido levantado de los muertos.
15Y cuando hubieron almorzado, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le dijo: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Apacienta mis corderos.
16Le volvió a decir la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas.
17Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Se entristeció Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? Y le dijo: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo. Le dijo Jesús: Apacienta mis ovejas.
18De cierto, de cierto te digo: Cuando eras más mozo, te ceñías, y andabas donde querías; mas cuando ya fueres viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras.
19Y esto dijo, dando a entender con qué muerte glorificaría a Dios. Y dicho esto, le dijo: Sígueme.
20Volviéndose Pedro, ve al discípulo al cual amaba Jesús, que seguía, el que también se había recostado a su pecho en la cena, y le había dicho: Señor, ¿quién es el que te va a entregar?
21Así que Pedro, cuando le vio, dijo a Jesús: Señor, ¿y éste, qué?
22Le dijo Jesús: Si quiero que él quede hasta que yo venga, ¿qué a ti? Sígueme tú.
23Salió entonces este dicho entre los hermanos, que aquel discípulo no muere. Mas Jesús no le dijo, No muere; sino: Si quiero que él quede hasta que yo venga ¿qué a ti?
24Este es el discípulo que da testimonio de estas cosas, y escribió estas cosas; y sabemos que su testimonio es verdadero.
25Y hay también otras muchas cosas que hizo Jesús, que si se escribiesen cada una por sí, ni aun el mundo mismo pienso que tendría sitio para los libros que se escribirían. Amén.