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Génesis 31

Jacob huye de Labán

Después de veinte años, Jacob parte en secreto; Labán lo alcanza en Galaad y ambos levantan un montón de piedras como testigo de su pacto.

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El original palabra por palabra, el mapa, las fichas y el diccionario.

1Y oía él las palabras de los hijos de Labán, que decían: Jacob ha tomado todo lo que era de nuestro padre; y de lo que era de nuestro padre ha adquirido toda esta riqueza.

2Miraba también Jacob el semblante de Labán, y veía que no era para con él como antes.

3También Jehová dijo a Jacob: Vuélvete a la tierra de tus padres, y a tu parentela; que yo estaré contigo.

4Y envió Jacob, y llamó a Raquel y a Lea al campo a sus ovejas,

5Y les dijo: Veo que el semblante de vuestro padre no es para conmigo como antes; mas el Dios de mi padre ha sido conmigo.

6Y vosotras sabéis que con todas mis fuerzas he servido a vuestro padre:

7Y vuestro padre me ha engañado, y me ha cambiado el salario diez veces; pero Dios no le ha permitido que me hiciese mal.

8Si él decía así: Los pintados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían pintados; y si decía así: Los listados serán tu salario; entonces todas las ovejas parían listados.

9Así quitó Dios el ganado de vuestro padre, y me lo dio a mí.

10Y sucedió que al tiempo que las ovejas entraban en celo, alcé yo mis ojos y vi en sueños, y he aquí los machos cabríos que cubrían a las hembras eran listados, pintados y abigarrados.

11Y me dijo el Ángel de Dios en sueños: Jacob. Y yo dije: Heme aquí.

12Y él dijo: Alza ahora tus ojos, y verás todos los machos cabríos que cubren a las ovejas listados, pintados y abigarrados; porque yo he visto todo lo que Labán te ha hecho.

13Yo soy el Dios de Bet-el, donde tú ungiste la columna, y donde me hiciste un voto. Levántate ahora, y sal de esta tierra, y vuélvete a la tierra de tu nacimiento.

14Y respondió Raquel y Lea, y le dijeron: ¿Tenemos ya parte ni heredad en la casa de nuestro padre?

15¿No nos tiene ya como extranjeras, pues que nos vendió, y aun se ha comido del todo nuestro dinero?

16Porque toda la riqueza que Dios ha quitado a nuestro padre, nuestra es y de nuestros hijos; ahora pues, haz todo lo que Dios te ha dicho.

17Entonces se levantó Jacob, y subió sus hijos y sus mujeres sobre los camellos.

18Y puso en camino todo su ganado, y todos sus bienes que había adquirido, el ganado de su ganancia que había adquirido en Padan-aram, para volverse a Isaac su padre en la tierra de Canaán.

19Y Labán había ido a trasquilar sus ovejas; y Raquel hurtó los terafim de su padre.

20Y engañó Jacob a Labán arameo, en no hacerle saber que huía.

21Huyó, pues, con todo lo que tenía; y se levantó, y pasó el río, y puso su rostro al monte de Galaad.

22Y fue dicho a Labán al tercer día como Jacob se había huido.

23Entonces tomó a sus hermanos consigo, y fue tras él camino de siete días, y le alcanzó en el monte de Galaad.

24Y vino Dios a Labán arameo en sueños aquella noche, y le dijo: Guárdate que no hables a Jacob ni malo ni bueno.

25Alcanzó pues Labán a Jacob, y éste había fijado su tienda en el monte; y Labán plantó la suya con sus hermanos en el monte de Galaad.

26Y dijo Labán a Jacob: ¿Qué has hecho, que me engañaste, y has traído a mis hijas como cautivas de espada?

27¿Por qué te escondiste para huir, y me hurtaste, y no me diste noticia, para que yo te enviara con alegría y con cantares, con tamborín y arpa?

28Que aún no me dejaste besar mis hijos y mis hijas. Ahora has obrado neciamente.

29Poder hay en mi mano para haceros mal; mas el Dios de vuestro padre me habló anoche diciendo: Guárdate que no hables a Jacob ni malo ni bueno.

30Y ya que de cierto te habías ido, porque anhelabas en gran manera la casa de tu padre, ¿por qué me hurtaste mis dioses?

31Y Jacob respondió, y dijo a Labán: Porque tuve miedo; pues dije, que quizá me quitarías por fuerza tus hijas.

32En quien hallares tus dioses, no viva: delante de nuestros hermanos reconoce lo que yo tuviere tuyo, y llévatelo. Jacob no sabía que Raquel los había hurtado.

33Y entró Labán en la tienda de Jacob, y en la tienda de Lea, y en la tienda de las dos siervas, y no los halló, y salió de la tienda de Lea, y vino a la tienda de Raquel.

34Y tomó Raquel los terafim, y los puso en una albarda de un camello, y se sentó sobre ellos; y buscó Labán palpando en toda la tienda, y no los halló.

35Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los terafim.

36Entonces Jacob se enojó, y contendió con Labán; y respondió Jacob y dijo a Labán: ¿Qué transgresión es la mía? ¿Cuál es mi pecado, que con tanto ardor has venido en seguimiento mío?

37Pues que has buscado entre todos mis enseres, ¿qué has hallado de todos los enseres de tu casa? Ponlo aquí delante de mis hermanos y de los tuyos, y juzguen entre nosotros dos.

38Estos veinte años he estado contigo: tus ovejas y tus cabras nunca abortaron, ni yo comí carnero de tus ovejas.

39Nunca te traje lo arrebatado por las fieras; yo pagaba el daño; lo hurtado así de día como de noche, de mi mano lo requerías.

40De día me consumía el calor, y de noche la helada, y el sueño se huía de mis ojos.

41Así he estado veinte años en tu casa: catorce años te serví por tus dos hijas, y seis años por tu ganado; y has mudado mi salario diez veces.

42Si el Dios de mi padre, el Dios de Abraham, y el temor de Isaac, no fuera conmigo, de cierto me enviarías ahora vacío: vio Dios mi aflicción y el trabajo de mis manos, y te reprendió anoche.

43Y respondió Labán, y dijo a Jacob: Las hijas son hijas mías, y los hijos, hijos míos son, y las ovejas son mis ovejas, y todo lo que tú ves es mío: ¿y qué puedo yo hacer hoy a estas mis hijas, o a sus hijos que ellas han dado a luz?

44Ven pues ahora, y hagamos pacto yo y tú; y sea por testigo entre mí y entre ti.

45Entonces Jacob tomó una piedra, y la levantó como columna.

46Y dijo Jacob a sus hermanos: Coged piedras. Y tomaron piedras e hicieron un montón de piedras; y comieron allí sobre aquel montón de piedras.

47Y lo llamó Labán Jegar Sahaduta; y lo llamó Jacob Galaad.

48Porque Labán dijo: Este montón de piedras es testigo hoy entre mí y entre ti; por eso fue llamado su nombre Galaad;

49Y Mizpa, por cuanto dijo: Atalaye Jehová entre mí y entre ti, cuando nos apartáremos el uno del otro.

50Si afligieres mis hijas, o si tomares otras mujeres además de mis hijas, nadie está con nosotros; mira, Dios es testigo entre mí y entre ti.

51Dijo también Labán a Jacob: He aquí este montón de piedras, y he aquí esta columna, que he erigido entre tú y yo.

52Testigo sea este montón de piedras, y testigo sea esta columna, que ni yo pasaré contra ti este montón de piedras, ni tú pasarás contra mí este montón de piedras ni esta columna, para mal.

53El Dios de Abraham, y el Dios de Nacor juzgue entre nosotros, el Dios de sus padres. Y Jacob juró por el temor de Isaac su padre.

54Entonces Jacob inmoló víctimas en el monte, y llamó a sus hermanos a comer pan; y comieron pan, y durmieron aquella noche en el monte.

55Y se levantó Labán muy de mañana, y besó sus hijos y sus hijas, y los bendijo; y retrocedió y se volvió a su lugar.

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